Boletín informativo 433, enero - marzo 2004

 

Editorial Editorial

 

La falta de viviendas en alquiler crea un grave problema social que afecta especialmente al colectivo de personas mayores, inmigrantes y gente joven sin posibilidad de adquirir una vivienda, dificultando además la necesaria movilidad laboral, así como la posibilidad de realojar a las personas afectadas por planes de remodelación urbanística.

Las causas de la insuficiencia del parque son diversas: la transformación de la propiedad vertical en horizontal por venta de los pisos a los propios arrendatarios o a terceros, divisiones testamentarias y derivación de la inversión hacia otro tipo de promociones y productos financieros, impulsado históricamente por sucesivas leyes arrendatarias que impedían una racional rentabilidad y la disponibilidad de los bienes inmuebles.

Las actuaciones públicas no han contribuido con su política y prioridades a crear suelo suficiente y promover este tipo de viviendas. La iniciativa privada, con mínimos márgenes, tampoco ha demostrado demasiado interés, decantándose por la opción de construir para la venta, lo que ha conducido a la situación actual, imposibilitando atender la demanda creciente de viviendas en alquiler con rentas moderadas.

El objetivo prioritario de la actual Administración es impulsar la construcción de viviendas de protección oficial ampliando las reservas de suelo en todos los planes urbanísticos, posibilitando construir sobre suelo de equipamientos dotaciones de viviendas para gente mayor o para jóvenes, estableciendo ayudas sociales para las familias con mayores dificultades económicas y facilitando la puesta en el mercado de las viviendas que, encontrándose permanentemente desocupadas, sean susceptibles de incorporarse a la oferta de alquiler mediante ayudas para la rehabilitación y subvención de las rentas.

Junto a las medidas apuntadas no puede olvidarse la fiscalidad, especialmente de los fondos de inversión inmobiliaria, los cuales junto con sociedades, fundaciones y entidades financieras, serían los que en mayor medida podrían interesarse en la propiedad y administración de viviendas de protección en alquiler.

La Cambra, consciente de la necesidad y deseando coadyuvar en el incremento del parque, está estudiando, dentro de sus posibilidades, poder promover junto con la construcción de viviendas para la venta, viviendas de protección oficial para destinarlas al alquiler.